Por: Víctor Jiménez Gonzales
Como bien se sabe, un crecimiento tanto económico como demográfico implica un incremento de dos cosas, la pobreza y la desigualdad. En primer lugar se encuentra la pobreza, y preguntaran los lectores por qué se ha inferido en esto, pues si sabemos hay quienes ganan mucho dinero y propiedades por trabajar y conseguir oportunidades laborales en empresas como son los malls, centros comerciales entre otros, pero se debe tener en cuenta lo siguiente, que al dar oportunidades laborales se dan requisitos laborales también, y estos son básicamente tener como por lo menos un grado de instrucción en mucho de los casos secundario finalizado, técnico si se desea hacer un trabajo con mayor remuneración, o profesionales si desean aun tener más oportunidades de elevar su calidad de vida y lo mas importante en esto, la edad que tengan cada uno de los postulantes. A usar un poco de imaginación, una empresa “X” que se dedica a la comercialización de distintos productos aquí en Trujillo, anuncia en el periódico que busca “jóvenes” trabajadores que tengan experiencia en ventas y si no lo tienen lo buscan como conserjes o reponedor de productos, y en ciertos casos hasta ponen “ … de entre 18 y 25 años…” entonces la oportunidades laborales se reducen grandemente y no se dan ciertas seguridades a los trabadores quienes se exponen a una explotación durante 13 horas en el trabajo y se les paga un mínimo de 550 nuevos soles por mes, y esto no es todo, recordar que las personas desempleadas no necesariamente son jóvenes, sino que también hay una taza de desempleados mayores de 30 años y no pueden encontrar trabajo, algunos se dedican a trabajar como ambulantes, otros se recursean en distintos trabajos como son obreros de construcción y hasta terminan como mendigos. Se debe tomar en cuenta que muchos de estos trabajadores no pertenecen a la ciudad de Trujillo, muchos vienen de provincias y solos, también que otro porcentaje de trabajadores son de nivel económico bajo y de distritos marginales, por demás estaría resaltar a los estudiantes que obviamente estudian y trabajan.
Si se recorre las calles del Centro Histórico de Trujillo podemos ver incluso a niños y adolescentes que buscan ayudar a sus familias por medio de mendigar o vender caramelos hasta altas horas de la noche, y que decir , si no hay dinero en casa no se puede educar correctamente a los hijos, y como no terminan de instruirse debidamente y en un futuro no tendrán trabajo también porque se requerirán un grado de instrucción y se convertirían o en simples obreros con un sueldo de 200 soles por obra que es lo que sucede por lo general con un buen porcentaje de los mismos o terminan en la cárcel por buscar medios ilegales de conseguir dinero. Y es que esta realidad se ha de notar en un artículo escrito por Nelson Manrique en el 2004 donde este personaje publica en el diario El Comercio este tema y pone en primer lugar este problema.
El otro punto seria que generaría desigualdad que lógicamente resultaría de la pobreza, pues los lugares donde mas se da este problema es en los centros de estudios y los centros de trabajos, y uno de los casos mas dados es el de que entre estudiantes se marginan, y todo por el nivel socioeconómico dentro de su entorno, se dice que nuestra apariencia dice mucho de las personas y en efecto esto sucede, pero no todo es como se pinta por así decirlo si no que hay quienes se presentan con los recursos que tienen a veces no es suficiente y terminan siendo rechazados y marginados por las demás personas. Es grande el porcentaje de desigualdad que se presenta sin importar mucho que su edad, género sexual, nivel económico y posición social.
Para finalizar siempre se debe tener en cuenta que no siempre se beneficia toda la población en frente a un crecimiento demográfico y económico, también hay consecuencias de estas situaciones, y valga la redundancia estos son pobreza y desigualdad.
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